miércoles 28 de octubre de 2009

PALACETE ABANDONADO.

Este edificio fue en sus buenos tiempos un palacete bastante grande, con bodega anexa y otros edificios auxiliares para las labores agrícolas.
Ha quedado en pie bastante poco, pero lo suficiente para reflejar su esplendoroso pasado.

Desde la lejanía llama la atención el ático.

Los únicos edificios que han sobrevivido son un resto de la casa principal y la bodega, que está junto al torreón.

Del palacete queda bastante poco.


La parte trasera estaba mejor conservada.

Destaca el ventanal del centro.


Acceder al interior del palacete fue bastante complicado, tuvimos que pasar por este laberinto de ramas de higuera.


Este es el recibidor con la escalera, que aun conserva la pintura del techo.




En la planta baja había varios salones con grandes ventanas. El suelo estaba empedrado, algo que contrastaba con lo lujosa que fue la casa.




En el salón principal había una chimenea, con un pequeño trastero detrás de ésta.





Después subimos por la escalera, que parecia sólida. Captaron nuestra atención los azulejos de los escalones.


A pesar del deterioro, la gran ventana de las escaleras era de lo que más impresionaba de la casa.


En la planta superior también había dibujos y adornos en el techo.

El dormitorio principal tenía un vestidor y cuarto de baño independiente.

Tan sólo quedaba en el vestidor una percha de las que antaño lo rodearon.

El cuarto de baño estaba destrozado.




Entre los escombros encontramos estos "tesoros": eran botes de medicamentos que hoy no existen y otras cosas.

Las ventanas son tan grandes como las de abajo; desde ellas hay una bonita vista.



Mientras yo hacía fotos, mis compañeros se dedicaron a hacer experimentos psicofónicos.

Algunos detalles de los techos.





Las ramas de la higuera, algo omnipresente en los lugares abandonados, se colaban por las ventanas.

En algunas habitaciones había unos pequeños nichos, ¿para qué servirían?.




A continuación fuimos a echar un vistazo en la bodega, situada tras los escombros. El edificio del fondo es el único que hoy día sigue en uso.

Vista por la parte trasera.

Por un ventanuco vimos que el interior tenía buena pinta, así que nos metimos por una entrada que había entre los cascotes.


Encontramos el techo de la cabina de una camioneta, no sabemos de qué marca es.




El techo estaba en muy buen estado, así que subimos a echar un vistazo.


Tan sólo había un pajar, con sacos colgados en las paredes.


Fuimos para el interior del torreón en ruinas, sólo había cajas de uva.



Más reliquias: un bote de vidrio de insecticida Orión, y una lata de pintura ocre antiquísima, tenía inscripciones de impuesto de lujo y otras cosas de muchos años atrás.

En el exterior, en la parte trasera del torreón estaba este edificio, cuya puerta principal estaba tapiada; en el lateral había otras entradas bien cerradas. En su interior había animales

También habia una alberca llena de forraje, y una fuente que seguía en uso.




Nos hubiera encantado haber conocido esto cuando estaba todo en pie, o por lo menos haber visto alguna foto, pero no hemos encontrado nada sobre quién lo hizo, o como se llamó.
Saludos.

jueves 22 de octubre de 2009

CORTIJO EN FERNÁN NÚÑEZ

Este cortijo se encuentra en Fernán Núñez (Córdoba). Es muy común encontrar por esta comarca muchas construcciones agrícolas abandonadas, debido a un paulativo abandono del campo y la aparición de nueva maquinaria.

Estaba situado lejos de cualquier camino importante, nos costó bastante llegar a él, si bien desde lejos se ve bastante accesible.

Desde esta perspectiva parece estar en buen estado y bien conservado...

...pero al rodearlo la cosa cambiaba, es un milagro que estuviera en pie todavía.




Nos llamó la atención que tuviera un número sobre la puerta de entrada, ya que no hay otro edificio en varios kilómetros a la redonda.

Delante de la fachaba había varios utensilios de labranza.


Al pasar por la puerta principal, se llega a un pequeño recibidor, que conserva el empedrado original, pero no las paredes.


A la izquierda de este recibidor hay dos estancias en ruinas, una de ellas era al cocina, cuyo techo amenazaba con desplomarse.



A la derecha del recibidor hay otras dos habitaciones mejor conservadas.


Desde allí se subía al piso superior, las escaleras eran sólidas, pero el suelo de arriba no, así que tomamos unas fotos desde éstas.





La habitación de las escaleras comunicaba con un almacén, donde había sacos de abono y cuerdas.



Aun quedan restos de la instalación eléctrica.



Junto al almacén había un salón más grande, pero el techo se había desplomado.



Este salón sin techo tenía otra puerta que da a otra estancia con el tejado de uralita




Por el salón sin techo también se llegaba a un cobertizo trasero en ruinas.


Este cobertizo servía de cochera para los vehículos agrícolas.


La puerta de entrada de estos vehículos.



Y aquí finaliza nuestra visita, realmente desde la lejanía parece que está mejor conservado.

Un saludo.

lunes 10 de agosto de 2009

CASTILLO EN CÓRDOBA.

El lugar es una torre vigía del siglo XIII, que tenía función defensiva y de almacén de productos agrícolas. Posteriormente se le fueron uniendo otros edificios formando un cortijo con aspecto de castillo.

El recinto constaba de la torre con la vivienda señorial anexa; otra torre con un molino de aceite; una iglesia; la vivienda de los trabajadores y un patio. Actualmente está todo en ruinas, sin ningún tipo de mantenimiento.

Esta es una vista del recinto desde el camino de acceso.


(Hay que picar en las fotos para que salgan enteras)

Lo que queda de la Iglesia, y al fondo la torre vigía.


En el solar de la Iglesia se han realizado excavaciones arqueológicas.



En el centro del patio hay un estanque seco y aun quedan restos del empedrado original.


Esta es la torre vigía.



Al interior se puede acceder por una de las ventanas.

Aparentemente estaba en buen estado, sólo había un agujero en la bóveda del techo del sotano.


Por alrededor de la torre iban unas escaleras hacia arriba, aunque hubo problemas para subir por ellas con este gato guardián.


Desde el piso superior se ve el sótano por el agujero de la bóveda.

Las escaleras finalizaban en la azotea desde la que hay una bonita vista.


De la vivieda señorial tan sólo quedan unos restos.


En el patio también hay un banco en muy buen estado.

Frente a la torre vigía estaban las ruinas de la torre del molino de aceite.




Para finalizar entramos en lo que queda de la vivienda de los trabajadores.


En ella crece una higuera, algo que no falta en los lugares abandonados.



Y no pudimos explorar más a fondo porque nos cogió la noche.