PABELLÓN DE LA CEE (EXPO 92).



De nuevo volvemos por el recinto de la Exposición Universal de Sevilla de 1992; esta vez le toca al pabellón de la Comunidad Económica Europea.

Así es como nos lo encontramos a principios del 2007. Hoy día ha sido restaurado y está en uso.

Este pabellón está en el centro de la que fue la avenida de Europa, en la que estaban los pabellones de los 12 paises miembros de la CEE en el 92.

Consta de dos plantas subterráneas, coronado por una torre cónica con las banderas de los paises miembros.



El acceso al pabellón se hacía por estas escaleras, aquí estaban tapiadas.



Una de las puertas laterales estaba abierta.



El interior estaba bastante vandalizado, allí pernoctaban vagabundos y en las paredes había pintadas, algunas en lenguas extranjeras.



La luz entraba por estas rendijas del techo, que eran los escalones de la plaza que hay junto a la torre cónica.



Durante la Expo, la visita comenzaba en esta sala, cuyas paredes están forradas con espejos en forma de piezas de puzle; sobre ellas se proyectaban luces y diapositivas.




Aquí no había ninguna iluminación, tan sólo la del flash.




La siguiente sala también es muy oscura, pero entra algo de luz por el techo. Aquí durante la exposición se hablaba de las obras de arte europeas.



Está bastante vandalizada.




Más adelante había otra sala, en la que queda un zócalo del decorado original.



En el suelo había piezas de transformadores eléctricos.



La visita continuaba bajando por estas escaleras.



La humedad se hace patente en las paredes de hormigón.



Aquí comenzaba un pasillo en forma de túnel que iba al fondo del sótano, la oscuridad era total.



En las paredes del túnel había figuras y personajes de la historia europea.



El túnel desembocaba en un salón donde en 1992 se presentaba el modelo europeo de televisión de alta definición de 1215 líneas, y después se entraba a la sala de proyección.

Por desgracia no se podía llegar al final del túnel porque el sótano estaba inundado, tan sólo pudimos sacar una foto de la claraboya que hay bajo la torre cónica reflejada en el suelo inundado de la sala de proyección.



Entonces decidimos salir al exterior para entrar por otro sitio y ver el resto del pabellón.




En la parte trasera del pabellón también había puertas sin cerradura.



Así que no hubo problemas para entrar.



Esta parte correspondía con la parte final del pabellón, donde estaban las tiendas de recuerdos.




Bajamos por estas escaleras, que llevan al sótano inundado.



El agua tendría un nivel de unos 30-40 cm.



Aquí se puede ver la salida de la sala de proyección, iluminada por la luz de la claraboya.



Como no habia forma de pasar, subimos y probamos por las escaleras mecánicas que estaban en el otro extremo.





Pero aquí también había llegado el agua.



Desde ahí se veían estanterías donde antaño hubo información sobre la Comunidad Europea.



Y en estos huecos hubo monitores con pantalla táctil.





Para terminar subimos y entramos en las oficinas, que estaban en el primer sótano.



Aquí tampoco había mucha luz.



Esta zona estaba formada por varias oficinas con una puerta de cristal azul.



El suelo estaba enmoquetado y empapado en agua.



En una pared encontré esta viñeta muy apropiada, dada la temática del pabellón.




Allí también estaban las centralitas eléctricas, del teléfono, climatización...





Los cuartos de baño.







Después de muchos años cerrado, sin uso y bastante vandalizado, se decidió rehabilitar este pabellón.
Se le ha hecho una reforma integral del interior y de la plaza de arriba, manteniéndose el cono exterior que lo caracteriza.

Actualmente es la sede del Parque Tecnológico Cartuja 93.

Saludos.

2 comentarios:

  1. minwelvalgreen@yahoo.es17 de febrero de 2009, 12:38

    Joder que chulo!
    Yo fui a la isla de la cartuja un año después de la expo, y ya el tema de los pabellones vacíos me impresiono bastante, me pareció muy melancólico.
    Pero tu te metes hasta el tuétano!!! Además se nota que lo viste en pleno apogeo no?
    Es irónico que en su dia seguro que hubo ostias para entrar, y mira ahora...
    Me ha gustado mucho.

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  2. Pues sí, lo conocí bien durante la Expo, era uno de mis pabellones favoritos, fue emotivo volver a entrar ahí, lástima que estuviera en tan lamentable estado.
    Me alegro de que te haya gustado.

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